El sector logístico se enfrenta a un proceso de transformación digital donde la conectividad y la inmediatez son clave para ser competitivos.

El mundo evoluciona de forma rápida, y adaptarse eficazmente a las necesidades de los mercados es todo un reto para las empresas y corporaciones. La cuarta revolución industrial ya es una realidad y por ello las compañías, de diversa índole y sectores, investigan cómo dar solución a los desafíos que surgen en el día a día, a través de las nuevas tecnologías.

Tradicionalmente se ha relacionado la logística con viejos sistemas de almacenamiento y distribución de mercancías. Sin embargo, es precisamente el sector logístico uno de los que más ha invertido en tecnología, un sector muy al alza con gran proyección gracias a los nuevos hábitos de consumo. En él, se ha visto una importante transformación digital que sigue en desarrollo constante.

Logística 4.0, ¿qué es?

“Logística 4.0” es un concepto que surge de forma paralela al de “Industria 4.0”, o también llamada cuarta revolución industrial, donde las nuevas tecnologías inteligentes empiezan a cobrar un papel protagonista. En este contexto, asistimos a una nueva forma de hacer logística, en la que el modo en que los productos llegan hasta los clientes, ha cambiado.

Hablar de Logística 4.0 es hablar de innovación, del uso de herramientas novedosas con las que se optimizan y se desarrollan nuevos procesos. También es hablar de cadenas de suministro inteligentes, Big Data o Machine Learning. Este modelo 4.0 tiene como principal característica la integración entre sistemas y herramientas que se complementan entre sí, permitiendo la gestión rápida de cadenas de información compleja.

Pero ¿cómo encajan todas estas herramientas en la cadena?

Datos, datos y más datos.

En cualquier proceso logístico, cada segundo se generan cantidades masivas de datos. Esta información es esencial, pero más importante aún es disponer de potentes sistemas de gestión para almacenarla, estructurarla e interpretarla.

Las herramientas de Big Data han supuesto un importante avance a la hora de organizar toda esa información y poder utilizarla de forma efectiva. Por otro lado, la llegada del Business Intelligence facilita nuevas herramientas informáticas de acceso y análisis de la información, que permiten optimizar la toma de decisiones y aprovechar los recursos al máximo.

Gracias a estos sistemas y aplicaciones de parametrización y recolección de información, los operadores logísticos pueden, por ejemplo, elaborar patrones de previsión de la demanda y anticiparse a las necesidades de los clientes, saber a dónde y por dónde ha viajado un producto determinado o cual es la mejor ruta para que llegue lo antes posible a su destino.

Tengo los datos, ¿ahora qué?

Tecnologías como el Machine Learning o la Inteligencia Artificial ayudan en todo este complejo proceso de interpretación de datos. El potencial de estas nuevas técnicas basadas en el aprendizaje continuo, permiten descubrir nuevos factores de mejora.

Sirven por ejemplo para detectar clientes potenciales, predecir nuevas tendencias o decidir la ubicación de un nuevo almacén según la estrategia.

Pero sin duda, la tecnología más extendida a día de hoy entre las empresas de logística, es el IoT (Internet of Things). El uso masivo de dispositivos conectados entre sí, ha abierto un mundo de posibilidades en el sector. La implementación de sensores habilitados para IoT permite conectar camiones, barcos y almacenes con Internet y, por ejemplo, informar sobre la geolocalización o las condiciones ambientales (temperatura, la humedad y la presión) en las que se encuentra un producto.

La información obtenida mediante IoT, permite obtener visibilidad de las operaciones y tener un mayor conocimiento sobre cómo o dónde realizar mejoras. Como resultado, la gestión de procesos, el tracking de mercancía o la detección de errores, es mucho más sencilla.  Empresas como ICP, utilizan sensores inteligentes que envían a sus sistemas toda la información de la operativa, y les ayuda en la toma de decisiones en tiempo real.

Y no sólo los datos están implicados en este proceso de transformación. Existen otros sistemas que siguen impulsando la logística: el RFID, que se utiliza principalmente para el control de inventarios y que permite reducir los tiempos de gestión, mejorar la trazabilidad de toda la cadena de suministro y obtener información de la mercancía en tiempo real; los sistemas GPS para la optimización de rutas y seguimiento de los envíos; los drones que analizan el stock, realizan inventariados e incluso transportan a puntos de difícil acceso o los códigos Data Matrix que se utilizan para conseguir un mayor control del estado del producto en cualquier punto de la cadena de suministro.

En muchos sectores, de hecho, disponer o no de estas innovaciones es determinante para conseguir la ventaja competitiva que haga crecer su negocio.

Logística 4.0 para eCommerce

Según los datos recogidos en el informe de tendencias digitales y de redes sociales Digital en 2019, elaborado por We Are Social y Hootsuite, en 2018 el 72% de la población compró algo a través de Internet durante el mes anterior a la realización de la encuesta.

El clic que confirma la compra online desencadena, a nivel logístico, el inicio de un proceso específico y muy personalizado, que tiene como objeto dar un servicio en el que se prepara un pedido que deberá ser entregado al cliente final.

Y es aquí donde las tecnologías que se engloban dentro de la Logística 4.0 juegan un papel decisivo. Gracias a las nuevas herramientas, la Logística y el eCommerce disponen de un arma muy potente para cumplir un objetivo común: la satisfacción del cliente.

En este sentido, crear una experiencia de compra personalizada para cada usuario influye directamente en su percepción de la tienda online. Pero, ¿cómo puede la Logística 4.0 ser clave en este proceso?

La respuesta la encontramos en las nuevas tecnologías aplicadas a la cadena de suministro. Con el análisis de todos los datos que se manejan, conseguimos obtener información tan valiosa como la previsión de la demanda para evitar la rotura de stock o saber qué productos son los más comprados por determinado perfil de cliente. Esto facilita la elaboración de promociones personalizadas para fidelizar a los usuarios y conseguir, en definitiva, que se conviertan en clientes habituales.

Tan importante como conocer las referencias más vendidas, es saber qué referencias no se venden y están ocupando espacio en almacén. Los sistemas inteligentes de análisis de stock, detectan los productos con menor movimiento o incluso con fecha de caducidad, ofreciendo a los eCommerce la oportunidad de darles salida mediante ofertas especiales, evitando costes innecesarios o incluso pérdidas.

Además de un conocimiento detallado de todo lo que está ocurriendo en la plataforma, la Logística 4.0 ofrece una visión global total de todo lo que sucede más allá de los almacenes. Garantizar la trazabilidad desde el origen al destino, calcular las rutas más eficientes u optimizar las entregas conforme a la disponibilidad de los clientes, es sin duda uno de los factores que otorga a los eCommerce mayor competitividad.

Desarrollo de software a medida, automatización, robótica e innovación tecnológica.

Como vemos, las ventajas que ofrece la Logística 4.0 son innumerables, desde la reducción de costes o tiempos de respuesta más cortos, hasta la mejora de la rentabilidad.

ICP Logística es un claro ejemplo de implementación de Logística 4.0 en su actividad diaria. La incorporación de estas nuevas tecnologías se ha convertido en un elemento clave a la hora de satisfacer las demandas de un mercado tan cambiante como exigente. Las empresas de logística ya no solo almacenan y distribuyen, sino que son grandes compañías de ingeniería y desarrollo de software.

En esta nueva era en la que ordenadores y personas deben ir de la mano, la adopción de estas nuevas tecnologías marcará la diferencia en los negocios del futuro. La logística ha de adaptarse y aprovechar la oportunidad de crecimiento que ofrece este nuevo mercado.